Funerales en CDMX pueden costar hasta 30 mil pesos

 En la Ciudad de México, morir puede costar entre 15 mil y más de 30 mil pesos, y cada año ese gasto aumenta al menos 5%, de acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO). Para muchas familias, esto significa enfrentar un gasto inmediato en uno de los momentos más complicados.

 

Solo la velación puede ir de los 15 mil a los 22 mil pesos, y el ataúd más sencillo ronda los 4 mil pesos. Sumando trámites y servicios básicos, el gasto mínimo puede alcanzar los 18 mil pesos, sin facilidades de pago” detalla Manuel Ramírez, director de Santa Gloria Velatorios.

 

Ante este escenario, cada vez más familias buscan alternativas para evitar desembolsos inesperados. En México, el ahorro colectivo —como las tandas— es una práctica común que permite reunir dinero para gastos importantes, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) del INEGI.

 

Este mismo modelo puede aplicarse a la previsión funeraria: realizar aportaciones periódicas permite distribuir el gasto en el tiempo y evitar pagarlo de golpe. Además, al contratar con anticipación, el precio se congela y puede reducirse hasta en 25% frente a un servicio contratado al momento de la pérdida.

 

Otra opción es destinar ingresos extraordinarios —como bonos o aguinaldos— para adelantar pagos y disminuir el tiempo de financiamiento sin afectar el gasto cotidiano. Aun así, muchas personas evitan hablar de su despedida, ya sea por superstición o porque prefieren no enfrentar el tema. Sin embargo, ignorarlo no elimina el problema: solo traslada la carga a la familia.

“El endeudamiento por un funeral puede desajustar la economía de una familia y tardar años en recuperarse”, señala Manuel Ramírez. “Por eso, prepararse con anticipación puede evitar que el dolor de la pérdida se complique con preocupaciones económicas.”

Tomar decisiones en vida permite dejar claras las instrucciones sobre cómo queremos que sea la despedida. También ayuda a que la familia no tenga que improvisar ni endeudarse en un momento que ya de por si es triste y muy difícil.

Cada vez más familias están organizando este tipo de gastos con tiempo. Dejar preparado todo con paguitos pequeños es más que prevenir un problema económico, se trata de dar tranquilidad a quienes se quedan.

La previsión cuida nuestro bolsillo…Dejarlo arregladito.

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