· Presentan punto de acuerdo para que autoridades implementen campañas de sensibilización, prevención y combate al discurso de odio
Integrantes del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo en el Senado de la República, advirtieron que, en la actualidad, persisten expresiones de intolerancia, discriminación y violencia que buscan excluir o deslegitimar a personas y grupos por razones de origen étnico, nacionalidad, género, orientación sexual, religión, discapacidad o cualquier otra condición.
Agregan que internet y las redes sociales también funcionan como un megáfono donde las aplicaciones están programadas para recomendar y darles prioridad a las publicaciones que generan peleas o polémica, todo con el fin de mantener a la gente conectada el mayor tiempo posible.
“Esta situación pone en un peligro muy grave a niñas, niños y jóvenes, quienes quedan expuestos al acoso escolar digital, el llamado “cyberbullying”, y a ideas extremistas, un problema que amenaza con empeorar debido al uso masivo de la Inteligencia Artificial”, coinciden el senador Alberto Anaya Gutiérrez y las senadoras Geovanna Bañuelos de la Torre, Lizeth Sánchez GarcÃa, Yeidckol Polevnsky Gurwitz y Ana Karen Hernández Aceves.
Ante tal situación, presentaron un punto de acuerdo para que la Comisión Permanente exhorte a la SecretarÃa de Gobernación, a través del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, implemente campañas nacionales de sensibilización, prevención y combate al discurso de odio, en particular los dirigidos contra grupos en situación de vulnerabilidad.
También plantean hacer un llamado a la SecretarÃa de Educación Pública y a las de las entidades federativas para que emprendan acciones de educación en derechos humanos, igualdad, no discriminación, alfabetización digital y cultura de paz en los centros educativos del paÃs, a fin de prevenir la reproducción y normalización de discursos de odio.
Los senadores destacan en su proposición con punto de acuerdo, turnado a la Primera Comisión, que las manifestaciones conocidas como discursos de odio, representan un desafÃo creciente para los Estados y las instituciones democráticas, ya que erosionan la cohesión social, profundizan las desigualdades y generan entornos propicios para la exclusión y la violencia.
Apuntan que, en el contexto actual, marcado por procesos de polarización polÃtica y social en distintas regiones del mundo, resulta especialmente importante reivindicar los valores democráticos, pues la diferencia de opiniones no puede convertirse en justificación para promover la discriminación o incitar a la violencia contra quienes piensan, creen o viven de manera distinta.
“Si nos quedamos callados o si el gobierno no actúa a tiempo, los prejuicios se vuelven algo normal en las escuelas, los trabajos y las colonias, rompiendo la paz, dañando la convivencia diaria y frenando el progreso del paÃs”, subrayan los legisladores.
Recuerdan que la conmemoración del DÃa Internacional para Contrarrestar el Discurso de Odio, que se celebra el 18 de junio de todos los años, representa una oportunidad para reflexionar sobre los desafÃos que enfrenta México en esta materia y para reafirmar el compromiso institucional con la construcción de una sociedad más justa, igualitaria e incluyente.
“El combate al discurso de odio no es una responsabilidad exclusiva de los gobiernos o de las instituciones públicas; constituye una tarea colectiva que involucra a la ciudadanÃa, a los medios de comunicación, a las escuelas, a las empresas tecnológicas y a todos los actores sociales”, concluyen.

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