​​“Girasoles en la Luna, teatro fisico y clown ¡

 

by CHARLY DE BALZAC

Inicio temporada el espectaculo unipersonal : Girasoles en la Luna, la cual reune,  teatro físico y clown ya que aborda con sensibilidad y poesía el desplazamiento forzado, la orfandad y la resiliencia emocional, a través de un niño-hombre llamado Tristán y su inseparable planta de girasol, en el Foro A poco No,  este jueves.

En un comunicado, detallo la Cía.,  Teatro Lunar, que la misma esta escrita, dirigida y actuada por Honorio Israel Ríos Hernández, esta pieza combina clown, teatro físico, marionetas híbridas y una estética onírica para transformar el dolor de la migración en un acto de ternura, juego y resistencia afectiva. A la par preciso que suman únicamente  cuatro funciones , es decir del  30 de abril al 3 de mayo en el corazón de la Ciudad de México. Una experiencia teatral profunda y necesaria para adolescentes y adultos que invita a mirar la migración con empatía, belleza y humanidad. No sin antes citar que la  Compañía Teatro Lunar, agrupación consolidada con 16 años de experiencia, presenta Girasoles en la Luna, una poderosa obra unipersonal de teatro físico y clown que aborda con sensibilidad y profundidad el desplazamiento forzado, la orfandad y la capacidad humana de resistir a través del afecto y la memoria. Escrita, dirigida y protagonizada por Honorio Israel Ríos Hernández, la pieza invita al público adolescente y adulto a un viaje poético y onírico por un desierto emocional donde un niño-hombre llamado Tristán, acompañado únicamente de su inseparable planta de girasol, busca reencontrar a sus padres desaparecidos por la guerra. Lejos de ser un relato trágico, Girasoles en la Luna transforma el dolor en un acto de ternura, juego y resiliencia, utilizando el cuerpo, las marionetas híbridas y el humor como herramientas para iluminar las heridas del exilio y la pérdida del hogar. Asi las cosas, dicha  propuesta escénica conjuga técnicas de clown, teatro físico, marionetas híbridas y atmósfera onírica para crear un espacio de acompañamiento emocional. El cuerpo del actor, los objetos escénicos y el juego teatral dialogan directamente con las emociones más profundas del espectador, generando una experiencia que no evade la realidad, sino que la ilumina con nuevos sentidos: empatía, esperanza y belleza. “La pieza surge de una investigación profunda sobre el desplazamiento forzado y sus efectos emocionales. Me interesaba hablar de la pérdida, pero también de la esperanza como fuerza vital. El personaje de Tristán, con su girasol como único lazo afectivo, resiste con el cuerpo, con la memoria y con el juego. La obra no busca responder, sino acompañar, tocar, conmover y abrir preguntas desde lo escénico”, afirma Honorio Israel Ríos Hernández, autor, director y actor. Ya que Tristán es un viajero constante en el que se funden la figura del niño y el adulto. El juego teatral se construye con marionetas híbridas que evocan memorias de una infancia rota, mientras la estética visual remite a lo fantástico y lo poético. El resultado es una pieza que permite al público no solo sentir el dolor de la migración, sino también celebrar la fuerza resiliente del afecto, el humor y el amor por la tierra.

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