Sin embargo, en un momento crítico de la competencia, una falla en el neumático trasero derivó en una ponchadura que terminó por comprometer la estabilidad del auto, enviándolo contra el muro y obligándolo a pasar por un periodo prolongado en pits. Un golpe directo a la estrategia en una carrera donde la posición en pista lo es todo.
Lejos de abandonar, ANVI Motorsport ejecutó un trabajo sólido en boxes para devolver el auto a competencia. A partir de ese momento, la carrera se convirtió en un ejercicio de recuperación, donde cada giro representó una oportunidad para rescatar puntos en un campeonato que apenas comienza a tomar forma.
“Triste, desafortunadamente una llanta ponchada nos sacó de la carrera. La llanta explotó y nos mandó a chocar contra la pared. El equipo trabajó duro para que pudiera regresar a la carrera y poder recuperar algunos puntos. Así son las carreras, vamos a darle la vuelta a la hoja y prepararnos para Tulum”, comentó Tovar tras descender del auto, reflejando la crudeza de una competencia que no perdona.
El resultado final, con un decimoquinto lugar, no refleja el ritmo mostrado en pista, pero sí deja claro el ADN competitivo del equipo, capacidad de reacción, resiliencia y enfoque en el largo plazo.
En una temporada donde cada punto cuenta y cada detalle puede marcar diferencia, Tovar y ANVI Motorsport ya ponen la mirada en la siguiente fecha, con la convicción de transformar el ritmo en resultados.
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