“Fue una carrera complicada, como ya lo esperábamos. Con el paso de las vueltas me fui sintiendo cada vez mejor en el coche y entendiendo su comportamiento. Desafortunadamente, una falla en la batería nos hizo perder mucho tiempo en pits, pero el equipo hizo un gran trabajo para resolver el problema y poder regresar a la pista. Lo más importante es que seguimos sumando kilómetros, aprendiendo y adaptándonos. Estoy contento con todo el trabajo realizado durante el fin de semana porque sabemos que este apenas es el inicio del proyecto y cada sesión nos ayuda a seguir creciendo”, señaló Diego Ortiz.
Concluida la visita a San Luis Potosí, XIX Motorsports enfoca ahora sus esfuerzos en continuar el desarrollo del auto y fortalecer cada una de sus áreas de trabajo. La experiencia obtenida durante este primer fin de semana de competencia será una herramienta importante para afrontar los siguientes compromisos de NASCAR Challenge y seguir consolidando un proyecto construido con visión de largo plazo.
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