“Fue una carrera complicada porque nos quedamos sin comunicación por radio durante casi todo el tiempo. En un óvalo tan rápido como Puebla, no tener al spotter y a los ingenieros para apoyarte representa un reto importante, especialmente porque tuvimos muy pocas pausas y había que tomar muchas decisiones directamente desde el coche.
A pesar de eso, estoy muy contento con el resultado. El auto tuvo un buen ritmo y pudimos mantenernos competitivos durante la carrera. Lo más importante era terminar, cuidar el coche y seguir sumando experiencia como equipo, y conseguimos las tres cosas.
Para nosotros ha sido un fin de semana muy positivo. En la clasificación conseguimos salir cuartos y ahora terminamos octavos de Challenge. Estamos viendo que el trabajo empieza a reflejarse en pista y eso nos motiva muchísimo para lo que viene. Ahora toca analizar todo lo que aprendimos, corregir los pequeños detalles y llegar todavía mejor preparados a Monterrey”, señaló Diego Ortiz.
Con el resultado obtenido en Puebla, XIX Motorsports concluye su primera temporada regular dentro de NASCAR México Series con una base cada vez más sólida. En sólo dos fines de semana de competencia, la escudería ha sumado experiencia en dos circuitos de características completamente diferentes y ha demostrado capacidad para adaptarse rápidamente a las exigencias de Challenge.
Para Diego Ortiz, el siguiente paso será continuar con esta evolución en las fechas restantes del campeonato. La información recopilada en San Luis Potosí y Puebla permitirá al equipo llegar a los próximos compromisos con una lectura más precisa del auto y una estructura cada vez mejor integrada.
El siguiente desafío para el auto #19 Lamitex–Grupo CVA será Monterrey, donde XIX Motorsports buscará mantener la progresión mostrada durante sus primeras participaciones y continuar convirtiendo cada carrera en un paso adelante.
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