viernes, 23 de febrero de 2018

“El César” clasifica para la mejor Bioserie hecha hasta el momento

*Julio César Chávez, un Pedro Infante del deporte

Alberto Estevez Arreola


No es fácil hablar de éxito rotundo en las bioseries cuando estas, son armadas casi en todos los casos, con lo mejor de las celebridades. Son hechas mayormente a modo. Están bajo severa “vigilancia” estricta de sus protagonistas cuidando no presentar lo peor y ser presa de críticas públicas. Buscan exprofeso, que no se exhiban ciertas situaciones “gachas” o incómodas, que los lleven a caer de la gracia. Esto no ocurre con “El César”. La historia de la vida de Julio César Chávez, ha sido fascinante desde el primer minuto de inicio, igual en Tema musical y la cronología de hechos y el personaje que pareciera tener las cualidades de  Pedro Infante, tanto dentro como fuera de la pantalla, interpretado por Armando Hernández.  
Es un gran triunfo, sin duda para TV Azteca. Más propiamente es decir que la superación de TV Azteca fue anunciada por su  CEO Benjamín Salinas, un joven ejecutivo hijo de Ricardo Salinas Pliego, que fue capaz de cumplir sus palabras de llevar a la mejor etapa a su empresa TV Azteca y vaya con  qué clase de Boserie “El César”.
Esta es la producción en contenido, estrictamente más honesta. Julio César Chávez a quien admiro desde aquel triunfo en el Estadio Azteca y muchas peleas buenísimas, viendo la bioserie pues aún más es mi admiración hacia este deportista ya que pocos seres humanos son tan “neta” que dan ejemplo al público por consecuencia – no sé si esa esa una finalidad- de cómo es un perfil de la real y verdadera humildad humana.
Julio César, “El gran campeón mexicano”, contiene en su historia un punto relativo a las conductas humanas admirables. Solo Pedro Infante, a través del Cine, logró dar ese perfil, ser dentro del Cine y en la vida real,  un buen hombre, un buen hijo, regular esposo,  el gran amigo samaritano y mejor buen cantante de voz admirable. Julio, como deportista  también logró algunos puntos de estas cualidades. Por si alguien no se dio cuenta se parece en algo al ídolo de Guamuchil.
Es un deportista que pasó por las sombras más temibles y supo salir a la luz.  Con ello, la bioserie fascina, e sentimentalmente, envuelve a la gente y cuenta crudamente el cómo Julio enfrentó  fracasos producidos por vicios terribles como es el alcoholismo y demás drogas que sé yo. Esas que producen terribles caídas. Los esfuerzos para levantarse de ello son dignos de un ser humano de entereza, de primera clase. Dicho así, la historia se puede transformar en varias cosas según la mente de cada persona: es un ejemplo a seguir ante las adversidades más nefastas; es una historia que nos dice que hay esperanza para cualquiera en cualquier situación; que a pesar de las mafias las tentaciones, el Deporte es grandioso; que el ser humano puede ser siempre digno y noble, sobreponerse y comenzar a valorar a la familia…en fin hay numerosas posibilidades.
La producción es inobjetablemente de gran calidad y las actuaciones son la mejor parte. No hay un solo actor que no sea el adecuado. Es un Casting inimaginable de personajes bien cimentados y dirigidos perfectamente.
Julio César Chávez, la persona, el boxeador, el padre de familia, el esposo, el tipo desmadrozo, dicharachero y  borracho, filántropo, que gusta de cantar y hacer enojar a su mujer, es a partir de esta bioserie una celebridad verdadera por elevarse rango de un ser único, en el mundo del Deporte, porque aún vive intensamente, desde sus intervenciones magnificas en Box Azteca, “La Casa del Boxeo” donde cada sábado, junto a un equipo de expertos, se escucha entre voces, enfatizando un grito de marca personal y como ya un como rito para marcar una buena de batalla de guamazos en forma muy divertida, así: … “hay tiiiiro, hay tiro, Carlitos, Haaay Tiiirooo!”.
Julio, es un potencial Pedro Infante. Aunque parece mentira, con todo y su fama y fortuna, sigue padeciendo. A veces sufre por sus hijos dos deportistas natos que cuando están en el cuadrilátero lo llevan a jalarse los pelos si van perdiendo… o disfrutando de ellos si es que van ganando. Julio es tremendamente “muy padre”.
En resumen, la gente, la crítica, habla admirablemente de esta bioserie como una producción muy atractiva, su cronología, es  excepcional y porque es la verdadera vida del gran Campeón Mexicano querido de todo México, gusta.
JULIO CESAR ES: ARMANDO HERNANDEZ
Todos los actores son muy buenos. Pero hay que decir que lo mejor de la bioserie es la perfecta actuación del actor Armando Hernández, al cual de plano yo le daría un Oscar por mejor Actuación, claro,  si esto fuese un formato de película. Pero un EMMY no estaría mal. 
Seguramente llegarán, juzgando su buen trabajo actoral. Y para mi es el actor- descubrimiento de este 2018. Armando Hernández, Es genial, desde su tono de voz, su forma de ser muy “a la Pedro Infante”, arranca los sentimientos más ocultos pues ver a un tipo tal y como es en la vida real –hablando del ídolo- también  frágil, ante las tentaciones naturales de la vida, emociona. Pero más notables ver cómo nos cuenta la forma decidida de quitarse las sacudidas de la vida,  como cuando su Manager es detenido por asuntos de drogas o cuando su esposa lo abandona, se va con sus hijos de casa, el mismísimo día en que Julio César Chávez, obtuvo el Campeonato Mundial en el Estadio Azteca ante 110 espectadores y millones de ojos del Mundo presenciando su máximo momento en su historia deportiva.
Esa escena mata a cualquiera. Julio, gana…. Y lo primero que se le ocurre es llamar a su mujercita para preguntarle qué piensa ella, de ese triunfo mundial. Ella le responde inesperadamente…y con voz baja…“Ya inicié mi  Demanda”….. Julio con todo y su triunfo, se descontrola y espantado le dice  ¿Cuál demanda. De que estás hablando. Si es la de los autos yo lo arreglo y punto…?
Ella, insiste “…no, es mi demanda de divorcio. Qué bueno que sigas siendo campeón” y cuelga la bocina del teléfono…. Julio suelta la lágrima sin poder entender que ha perdido a su familia, a sus hijos y a su verdadero amor en la vida, su esposa. Solloza. Ya no siente el sabor de los aplausos por su campeonato. Ni puede sentir el ambiente en torno a la gran fiesta en su honor, que le preparó la  crema innata del Box.
Así de emocionante es “El César”. Sobre todo cuando –se expone lo que fue un gran secreto a voces- el ex Presidente Carlos Salinas de Gortari, utiliza a Julio César Chávez, para darse una buena promoción para su Campaña Presidencial. Tal vez otro personaje o celebridad deportiva hubiera preferido que se conservara en el baúl ese pasaje. Pero Julio es muy “neta” –reitero-
Hay voces del Populi, de la crítica especializada, que opina y compara a “El César” con el éxito de “El señor de los cielos” e incluso rebasa la calidad en producción a esa serie de Telemundo cuyo triunfo es el más grande de todos los tiempos, en TV de paga, aunque su 5ª temporada lo remitió a Culebrón de constantes balaceras, muertos y heridos, escenas de supuestos narcos en peleas constantes y traiciones, escenas de hacer el amor una y otra vez a todo el gremio femenino de la serie que parece que están formadas para tomar su turno en la historia, algo divertido, pero ya fue considerado desgastado, reiterativo, que  a pesar de todo su audiencia es por millones, mismo aspecto relativo para la bioserie ”El César”.

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