by ALBERTO ESTEVES ARREOLA
Miami, Florida.— Una nueva sacudida política y judicial vuelve a colocar a Cuba en el centro de la atención internacional. Una jueza del Undécimo Circuito Judicial de Florida firmó una orden de arresto estatal contra el exmandatario cubano Raúl Castro, de 95 años, por su presunta participación en el derribo de dos avionetas civiles de la organización Hermanos al Rescate, ocurrido el 24 de febrero de 1996.
El anuncio fue realizado el 19 de octubre por el fiscal general de Florida, James Uthmeier, quien informó que Castro enfrenta un cargo por conspiración para cometer asesinato en primer grado.
Los hechos que dieron origen al proceso que se remontan a casi tres décadas atrás, cuando aviones de combate MiG de la Fuerza Aérea cubana derribaron dos aeronaves civiles que sobrevolaban aguas internacionales. En el ataque murieron cuatro personas: Carlos Costa, Pablo Morales, Mario de la Peña y Armando Alejandre Jr., vinculadas con la organización Hermanos al Rescate, integrada por exiliados cubanos que realizaban labores de búsqueda y asistencia a personas que intentaban escapar de la isla.
De acuerdo con la investigación presentada por las autoridades de Florida, Raúl Castro, quien entonces ocupaba el cargo de ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, habría tenido un papel determinante en la cadena de mando que autorizó la operación militar.
La Fiscalía sostiene que agentes de inteligencia cubanos infiltrados en territorio estadounidense proporcionaron información sobre los planes de vuelo de las avionetas, facilitando el operativo.
Un proceso que podría tener repercusiones internacionales.
La orden de arresto representa un nuevo capítulo en la presión judicial de Estados Unidos contra la antigua dirigencia cubana. Raúl Castro ya había sido señalado en una acusación federal presentada en mayo de 2026 por los mismos acontecimientos.
Las autoridades estadounidenses sostienen que buscarán llevar el caso hasta sus últimas consecuencias. Sin embargo, la posibilidad de detener al exgobernante dependerá de circunstancias jurídicas y diplomáticas, particularmente porque permanece en Cuba.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel rechazó las acusaciones y calificó las acciones estadounidenses como una maniobra política.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, también cuestionó la orden de arresto y la consideró de carácter político, según declaraciones difundidas este 20 de octubre.
El caso vuelve a tensar las relaciones entre Washington y La Habana y abre interrogantes sobre el futuro de la dirigencia histórica de la revolución cubana.
Treinta años después del derribo de las avionetas, las familias de las cuatro víctimas siguen siendo parte central de una controversia que ahora adquiere una nueva dimensión judicial.
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