by CHARLY DE BALZAC
Para la fotógrafa mexicana de origen húngaro, Kati Horna, ligada al movimiento surrealista y a figuras como Leonora Carrington, Remedios Varo y Pedro Friedeberg, serán revaloradas en Kati Horna. Lo insólito es lo cotidiano, exposición de alrededor de 205 piezas que el Museo del Palacio de Bellas Artes abrirá al público este jueves.
Vale detallar que a lo largo de casi 70 años, Horna, además de ser una gran retratista, registró la realidad de su tiempo desde una mirada propia, al construir una obra fotográfica que acompañó algunos de los acontecimientos y transformaciones más relevantes del siglo XX, tanto en Europa como en México. Dejó un legado de más de 20 mil negativos y 3 mil impresiones originales.
A la par su vasto y variado cuerpo de trabajo comprende del reportaje al fotomontaje, del retrato a la abstracción fotográfica y del trabajo comercial a sus fotohistorias fantásticas. Sus imágenes son un testimonio de su dominio técnico del medio, su interés por la experimentación y su sensibilidad estética. Vale resaltar que fue conocida ampliamente en cÃrculos fotográficos y artÃsticos, la presente revaloración de su producción comenzó en noviembre del año pasado con la muestra Kati Horna. La mirada puesta en página, montada en el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo. El más de un centenar de piezas, entre fotografÃas, revistas, hojas de contacto y objetos, procedÃa de su archivo, resguardado en el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (Cenidiap), cuyo acervo se calcula en alrededor de 6 mil piezas. La donación se realizó en 1985. Recorrer la exhibición hizo patente que la obra de Horna nunca ha dejado de estar presente, en la medida en que retrató a los artistas de su momento histórico. Asi mismo vale precisar que la muestra Lo insólito es lo cotidiano, curada por Daniel Garza Usabiaga y Yolanda Guasch MarÃ, se anuncia como “la primera retrospectiva de gran escala de la artista en la Ciudad de México”. Doña Kati logró emigrar al paÃs en 1939 en compañÃa de su esposo, el artista español José Horna (1912-1963), a raÃz del desenlace trágico de la Guerra Civil española. Para entonces, tenÃa una década de practicar la fotografÃa, lo que significa que habÃa desarrollado una parte importante de su trayectoria. Asi las cosas, vale recordar que Katalin Deutsch, su nombre de pila, nació en Szilasbalhás, HungrÃa. De acuerdo con su semblanza en el sitio web del Archivo Privado de FotografÃa y Gráfica Kati y José Horna, se interesó por la polÃtica desde muy joven. A finales de los años 20 del siglo pasado, se unió en Budapest al cÃrculo del pensador y escritor socialista Lajos Kassák. Al mudarse a BerlÃn a principios de los 30, formó parte del entorno cercano del teórico marxista Karl Korsch. A raÃz de la llegada de los nazis al poder, la joven huyó de Alemania y pasó varias semanas en Budapest, donde aprendió fotografÃa con el renombrado maestro húngaro József Pécsi. Luego se trasladó a ParÃs, donde comenzó su carrera como fotógrafa cercana a la prensa ilustrada. Con el estallido de la Guerra Civil española, Horna viajó a Barcelona “para colaborar con grupos anarquistas comprometidos con la lucha contra la insurrección fascista”. En esa ciudad conoció a su futuro marido. La pareja empezó a colaborar como artistas y a producir trabajos que “reflejaban su dolorosa experiencia de la guerra y la derrota polÃtica”. Por ende al instalarse en la Ciudad de México, doña Kati comenzó a trabajar para una amplia gama de publicaciones periódicas. Sus foto ensayos y series, asà como sus retratos de artistas, escritores e intelectuales, aparecieron en las páginas de semanarios de gran tiraje y en revistas literarias experimentales. A menudo, sus imágenes revelan “una atracción por lo misterioso o macabro de la vida cotidiana, asà como un refinado y discreto sentido del humor”. Asi como su gran amistad con artistas como Carrington, Varo y Mathias Goeritz dio lugar a atrevidas colaboraciones, entre ellas, su participación en la revista surrealista S.NOB y en el colectivo artÃstico Los Hartos. Paralelamente a su práctica fotográfica, la labor docente de Horna en la Universidad Iberoamericana y la Escuela Nacional de Artes Plásticas afianzó su papel como mentora de una generación de fotógrafos mexicanos, entre ellos, Flor Garduño. En Kati Horna. Recuento de una obra (1995), primera publicación sobre su quehacer, Emma Cecilia GarcÃa Krinsky, responsable del proyecto, se refiere a su inclinación por el género del retrato a partir de su cobertura de la Guerra Civil española (1937-1938): Por ultimo vale citar que la muestra Kati Horna. Lo insólito es lo cotidiano se exhibira del 22 de octubre al 7 de febrero de 2027 en el Museo del Palacio de Bellas Artes.

0 Comentarios