by ALBERTO ESTEVES ARREOLA
Berkeley abrió la puerta a CPI: 337 periodistas y defensores asesinados durante el sexenio de AMLO
Profunda investigación de la Universidad de California documenta violencia, espionaje, hostigamiento y ataques contra periodistas y defensores de derechos humanos entre 2018 y 2024.
Human Rights Center de la Universidad de California, Berkeley, coloca bajo escrutinio internacional los ataques contra periodistas y defensores de derechos humanos registrados durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
El estudio “Under Attack: Targeting of Journalists and Human Rights Defenders in Mexico” documentó 337 asesinatos ocurridos entre el 1 de diciembre de 2018 y el 30 de septiembre de 2024: 78 periodistas y 259 defensores de derechos humanos.
Pero la investigación va más allá de las cifras de homicidios. Berkeley examinó también desapariciones forzadas, vigilancia electrónica, espionaje mediante Pegasus, hostigamiento digital, estigmatización pública y acciones legales contra personas críticas o dedicadas a investigar corrupción, delincuencia y abusos de autoridad.
¿BERKELEY LLEVA EL CASO HASTA LA HAYA?
Uno de los elementos que mayor repercusión ha generado es que el proyecto fue concebido inicialmente con una posible dimensión ante la Corte Penal Internacional (CPI), con sede en La Haya.
El Human Rights Center considera que los diferentes hechos documentados deben ser examinados para determinar si algunos de ellos podrían encuadrar dentro de conductas contempladas por el Estatuto de Roma.
La investigación, sin embargo, no constituye una acusación judicial contra López Obrador ni significa que la CPI haya abierto una investigación formal contra el expresidente.
Se trata de una investigación académica y de derechos humanos que plantea una posible vía de análisis internacional a partir de la evidencia reunida.
PEGASUS Y LOS ARCHIVOS DE LA SEDENA
Berkeley también investigó el uso de herramientas de espionaje contra periodistas y defensores.
El centro universitario señala que examinó documentos de contratación, expedientes judiciales y aproximadamente seis terabytes de correos electrónicos y archivos internos de la Secretaría de la Defensa Nacional, obtenidos tras la filtración conocida como Guacamaya Leaks.
El estudio sostiene que existe evidencia relacionada con el uso de Pegasus y otras tecnologías de vigilancia durante el periodo analizado.
LAS MAÑANERAS TAMBIÉN FUERON ANALIZADAS
Otro aspecto particularmente llamativo es el análisis de las conferencias presidenciales.
Los investigadores estudiaron más de mil 400 mañaneras, utilizando herramientas de análisis para identificar referencias y señalamientos públicos hacia periodistas y defensores.
Según Berkeley, en determinados casos los señalamientos públicos fueron seguidos por campañas de hostigamiento digital.
El estudio plantea que este fenómeno debe analizarse conjuntamente con otros mecanismos de presión, vigilancia y violencia, y no necesariamente como acontecimientos aislados.
75 CASOS DE VIOLENCIA GRAVE
El Human Rights Center afirma haber documentado y verificado 75 casos de asesinatos, desapariciones forzadas y otras formas graves de violencia física.
Entre las víctimas se encontraban periodistas que investigaban delincuencia organizada, corrupción y abusos de autoridad, además de defensores vinculados con derechos humanos, medio ambiente, territorio y personas desaparecidas.
Berkeley también destaca los elevados niveles de impunidad relacionados con estos ataques.
LA PREGUNTA QUE QUEDA SOBRE LA MESA
El trabajo de la Universidad de California plantea un interrogante de alcance internacional:
¿Se trata de cientos de casos independientes de violencia o existen elementos suficientes para investigar si algunos de ellos formaron parte de un patrón de persecución?
Esa es precisamente una de las cuestiones que Berkeley coloca en el debate.
La investigación no determina por sí misma responsabilidad penal individual. Correspondería a las autoridades competentes establecer si los hechos cumplen los estrictos requisitos jurídicos necesarios para configurar crímenes internacionales.
Por ello, hasta ahora no puede afirmarse que la Corte Penal Internacional haya abierto una investigación contra Andrés Manuel López Obrador por estos hechos.
Lo que sí existe es una investigación de una de las principales universidades estadounidenses que reúne una importante cantidad de documentación y plantea que determinados acontecimientos registrados durante el sexenio 2018-2024 merecen un análisis desde la perspectiva del derecho penal internacional.
BERKELEY DEJA EL CASO EN EL ÁMBITO INTERNACIONAL
El estudio abre así un nuevo capítulo en la discusión sobre la violencia contra la prensa y los defensores de derechos humanos en México.
Los 337 asesinatos documentados, junto con los casos de espionaje, desaparición, hostigamiento y persecución analizados por Berkeley, constituyen el núcleo de una investigación que ahora puede ser examinada por periodistas, organizaciones de derechos humanos, académicos y autoridades nacionales e internacionales.
El caso, por ahora, está documentado y planteado para su análisis. La eventual actuación de la CPI es una cuestión distinta que dependería de los procedimientos y criterios jurídicos de esa institución.
Para publicarla, yo conservaría “abre la puerta a la CPI” y no “la CPI investiga a AMLO”: el primer encabezado refleja lo que realmente plantea Berkeley; el segundo afirmaría algo que la investigación no demuestra.
Por cierto en México se público algo que escandalizó me a México entero y al mundo comu muy s te a. que en otra anécdota de miedo y terror AMLO es considerado un asesino pues
de un balazo mato a su propio hermano y huyo a ciudad de México y vivió con Carlos Monsiváis.

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